Actividades

El casco de la estancia fue emplazado a orillas de la Laguna Vitel, espejo de agua de 1.200 hectáreas de extensión.


Cruzando el monte de eucaliptus, plantado hace 80 años para detener los vientos del sudeste, llegamos al borde de la laguna desde donde se podrá tomar un bote de remos o una canoa canadiense para salir a recorrerla, avistando aves como patos barcinos, overos, picazos y silbones, gallaretas, flamencos, teros reales, biguás, garzas, y el más elegante y vistoso de todos, el cisne de cuello negro.


La estancia brinda diversas actividades.


Las cabalgatas son una de las actividades mas elegidas por nuestros huéspedes para recorrer la llanura pampeana cruzando un sembrado de maíz, girasol o soja, o algún potrero con ganado Aberdeen Angus, avistando al pasar alguna liebre, mulita, o zorro.


Los amantes de las plantas podrán recorrer el parque en compañía de Enrique Pierri, bisnieto del fundador de La Horqueta, quién ha escrito un libro sobre las distintas especies arbóreas existentes. La charla versará sobre robles americanos y de los pantanos, liquidámbares, ciprés calvos, fresnos, palmeras canarienses, paraísos, casuarinas, acacias de Constantinopla, cedros, aguaribay, y muchas especies más que pueblan el parque.


Salir a recorrer el campo en bicicleta es otra de las opciones y especialmente construído para los niños, hay un juego totalmente de madera que consta de trepadora vertical, hamacas, barra fija, tobogán, argollas, tubo de bomberos y una casita.


Los más deportistas encontrarán una mini cancha de fútbol, mesa de ping pong, red de voley y un juego de croquet para disfrutar en familia o con amigos.


La pileta de natación con su amplio solarium se habilita con los primeros calores de octubre, para darse un chapuzón y descansar en una reposera con un trago en la mano.


A la noche, luego de degustar exquisitos platos caseros y muy buenos vinos, se podrá jugar un partido de truco, póker, scrabel o ajedrez antes de irse a dormir con el cantar de los grillos.